Bolivia está ubicada en el corazón de Sudamérica, con
una superficie de más de un millón kilómetros cuadrados. 9 departamentos, y una
población superior a los 9 millones de habitantes.
En
su geografía coinciden llanos, valles y altiplano. Dos terceras partes de su territorio
son áreas tropicales, y más de tres cuartas partes son terrenos fértiles. Bolivia
tiene una variedad de climas, que permiten la abundancia y diversidad de recursos
naturales, siendo uno de los países con mayor biodiversidad en el mundo...
En los últimos años Bolivia ha logrado mantener una economía
estable que favorece al comercio y la inversión, con un crecimiento sostenido y
bajas tasas de inflación.
Con la nacionalización de los hidrocarburos y de las telecomunicaciones,
Bolivia ha iniciado un nuevo proceso de relación con el mundo, preservando los recursos
naturales, intereses y soberanía del país, así como los deberes y derechos de los
inversionistas.
En este país también se lleva adelante un Nuevo Modelo
Económico Nacional Productivo que define como esencial la participación del Estado
para la producción de alimentos, la industrialización de los recursos naturales
y el suministro al mercado interno y la exportación de productos…
Bolivia está invirtiendo considerables recursos financieros
en infraestructura caminera, que la vincule con los países vecinos y los océanos
Atlántico y Pacífico, mejorando el transporte de productos y el intercambio comercial
de bienes y servicios.
Bolivia es miembro de
la Organización Mundial
del Comercio y de
la Asociación Latinoamericana
de Integración. Además ha suscrito acuerdos comerciales con el MERCOSUR, Chile,
México y Cuba, lo cual le hace partícipe de un mercado de más de 700 millones de
habitantes.
El país también ha realizado avances importantes en materia
de integración económica de Sudamérica. Y ha impulsado el Tratado de Comercio de
los Pueblos (TCP) en función a principios comunitarios, cooperación, solidaridad
y voluntad para promover el desarrollo justo y sustentable.
Los productos bolivianos tienen acceso preferencial a
los mercados de Europa, Norteamérica,
Sudamérica y Japón.
El estado boliviano garantiza la libertad de producción, comercialización, importación
y exportación de bienes y servicios.
Con la finalidad de promover la expansión del aparato productivo y el comercio exterior,
se cuenta con un régimen de internación temporal para exportación y zonas francas
comerciales e industriales. También, Bolivia posee puertos y zonas francas en las
costas del Pacífico y Atlántico.
Aprovechando sus ventajas comparativas y competitivas,
Bolivia exporta a países de los cinco continentes, productos, de alta calidad y
con precios competitivos.